miércoles, 14 de marzo de 2012

Cambio de cuerpos: La sorpresa final




Petra:

Mi ira fue en aumento cuando me enteré de que , probablemente, todos los hombres de mi familia sabían mi historia con Jorge. Que lo supiera Sergei era normal, porque Jorge es su mejor amigo. Papá se habría enterado gracias a su sagacidad y a su habilidad para enterarse de todo y aunque papá es muy discreto, probablemente utilizó a Dimitri como espía y éste, que es más vago que la chaqueta de un guardia, compartió las labores de espionaje con Mijail.

Por lo tanto, las ignorantes éramos las chicas, lo cual disminuiría un poco el enfado de Tassy por no haberle contado mis intimidades ya que como dice el refrán, "Mal de muchos, consuelo de tontos".

Después de discutir nuevamente, mi hermana propuso una tormenta de ideas. Había que solucionar el desaguisado y, puesto que ya no quedaba bizcocho, no sabíamos cómo volver a la normalidad. Aunque, claro, también teníamos varias dudas cuyas respuestas jamás sabríamos... ¿Si volvíamos a comer bizcocho volvería todo a la normalidad? ¿Empeorarían las cosas? ¿Llevaba el bizcocho yogur de limón?

Nos concentramos en buscar una solución y el silencio reinó en el apartamento de Sergei. Sólo se oían los aleteos de la niña, a la que dejé suelta. Cuando más concentrados estábamos escuchamos un sonido parecido a los que hacen las burbujas cuando explotan. ¡Plop! Todos dirigimos la mirada hacia el lugar de dónde provenía el ruido y, para nuestra sorpresa, el payaso se transformó en una bella mujer de cabellos largos y rojizos, con los ojos color miel. La desconocida debía rondar los 35 años más o menos e iba vestida con una túnica azul cielo, con un cinturón dorado que marcaba su estrecha cintura y unas sandalias muy monas.

- ¿Y tú quién eres?-Preguntó Tassy con toda naturalidad, como si la aparición repentina de aquella mujer fuese algo normal.
- Soy Ariadne, un hada. Tengo el don de la inmortalidad y he de adaptarme a los tiempos... Me conocéis como Gabriela...
- ¿La vidente?- Tassy dio un respingo, se levantó del sofá y se quedó mirando fijamente a la mujer.- No. Que no, que no puede ser. Gabriela es bajita,  tiene el cabello corto y fino, vamos que está casi calva la pobre y además, habla con acento mallorquín.
- Puedo cambiar mi aspecto cuando quiera- respondió Ariadne.- Ese es uno de mis muchos poderes. Durante todo este tiempo me habéis conocido con el aspecto de una payesa mallorquina pero este es mi aspecto real.
- ¡Y nos has cobrado siempre que has podido so lagarta!
- Ya te he dicho que he de adaptarme a los tiempos en los que vivo- prosiguió Ariadne sin levantar el tono de voz- Siempre ejerzo alguna profesión en la que pueda utilizar mis dones. Como comprenderás, el don de la videncia, la sanación y otros muchos no los he podido ejercer hasta que se abolió la Inquisición. Ahora vivo en el siglo XXI, trabajo como vidente, sí,. Y cobro todo lo que puedo porque de algo tengo que vivir. Pero pago mis impuestos porque me he dado de alta como autónoma. Os debo varias facturas, por cierto, así desgraváis.
- ¡Qué considerada!-espetó Tassy con sarcasmo.- Mira, ¿sabes lo que creo? Pues creo que eres amiga de Gabriela, que entre las dos nos estáis tomando el pelo y, vale, reconozco que lo que está sucediendo no es nada normal pero a saber qué habréis hecho. Bueno, me da igual. Yo quiero volver a mi cuerpo porque me echo de menos a mí misma.
- Y yo tengo mis necesidades. Que hace 36 horas que no echamos un casquete- Agregó Sergei.

Me fijé en el gesto de Tassy y no pude evitar emocionarme. ¡Qué mona soy cuando me enfado! Los ojos parecen más felinos, se me marcan los pómulos y las cejas tienen unas curvas perfectas. Lo bueno de estar en otro cuerpo que no es el tuyo es que te puedes ver bien porque el espejo es muy limitado.

Para romper la tensión, le pedí a Tassy que pusiera diversos gestos y ella también me pidió lo mismo a mí. Ambas nos fundimos en un caluroso abrazo cuando nos observamos la una a la otra y comprobamos que estamos buenísimas.

- ¡Qué guapas somos!- Exclamó Tassy.
- Siiiii- Respondí llorando de la emoción.
- Llora un poco más, Petra, me gusta cómo se me humedecen mis ojos violeta... Por cierto, perdóname por haber sido tan dura contigo. Te he juzgado sin saber lo que ocultabas y.... Debería estar enfadada contigo pero no puedo. Te quiero muchísimo. Y me alegro que Jorge y tú seáis pareja.
- Yo también te quiero mucho, Tass. Y siento haber sido tan egoísta y tan consentida. Es verdad que dependo mucho de ti y que soy superficial y...
- Petra, no sigas- Tassy me puso el dedo en los labios- Durante el trayecto a casa me he enterado de más cosas, gracias a Jorge. Sé que ayudas a Doña Merceditas pagándole la compra del super. Sé que lees libros de Paulo Coelho. Sé que nos admiras a Sergei y a mí. Sé que soy tu heredera universal en tu testamento si no tienes hijos... Y sé que para ti soy alguien muy importante. Deja ya de ir de chica mala y superficial, Petra. Eres tan guapa por dentro como por fuera y hoy he aprendido a admirarte. Porque las hermanas mayores también admiramos a las hermanas pequeñas y yo estoy orgullosa de ser tu hermana mayor.... Y siempre, siempre, siempre, te cuidaré.
- Y yo a ti, Tassy. Si dependo a veces de ti es porque me da miedo no tenerte y... Bueno, yo también te he juzgado mal. Siempre he pensado que eras muy contenida y demasiado romántica, aunque comprensiva y paciente, claro... Pero hoy me he dado cuenta de que eres pasional, que en realidad la romanticona soy yo....
- ¿Ah sí? ¿Y qué te ha llevado a dicha conclusión?
- Hakuna Matata.... ¿Te dice algo eso?

Tassy miró a Sergei, que escondió su rostro entre sus manos. Posiblemente tendrían una discusión porque mi hermano es bastante pazguato. Vamos, que si algún día se decidiera a robar una joya, le atraparían al instante porque sería capaz de colocarla a la vista de todo el mundo... Como su videoteca erótica.-temática.

Mi hermana y yo volvimos a abrazarnos y de repente sentimos una vibración extraña. Ambas cerramos los ojos y, cuando los abrimos, comprobamos que estábamos de nuevo en nuestros respectivos cuerpos.

- ¿Veis?- Ariadne se levantó del sofá y nos abrazó a ambas.- Habéis aprendido una importante lección y cuando la habéis aprendido todo ha vuelto a la normalidad...  De momento.
- ¿Qué quieres decir?- Inquirió Tassy con su cuerpo de Tassy y su cara de mala leche de Tassy.
- Pues veréis... Juré que jamás diría esto hasta que llegara el momento. Para hacerlo más fácil os regalé el bizcocho, más que nada para que os acostumbrarais a lo paranormal. Ya ha llegado el momento...
- ¿Nos vas a cobrar?
- No. Tassy hija, mira que eres pesada. Ha llegado el momento de contaros la historia de vuestra familia y de deciros que el matrimonio de Helena e Iván no fue fruto de un enchochamiento ni de un simple enamoramiento.

Ariadne se sentó en la alfombra, con las piernas cruzadas y comenzó a relatar la historia.

Hace muchos pero muchos, muchos, muchos años, antes de que la religión cristiana dominara el mundo, incluso antes de que existieran las civilizaciones que conocemos, se creía en otras cosas. Por aquel entonces, nada resultaba extraño. La magia, lo imposible, lo irreal, formaba parte del día a día porque precisamente lo irreal o lo que consideráis irreal fue lo que creo este mundo, con todos los seres que lo habitan. La energía ni se crea ni se destruye y por mucho que el tal Darwin ese se empeñe, no provenimos del mono... Bueno, quizá Zapatero. Pero en general, todos somos energía pura y esa energía nunca muere. La mayoría de los seres humanos se reencarnan, en este y en otros planos. Otras almas son inmortales y, para desempeñar sus obligaciones deciden quedarse aquí, cambiando de aspecto para no levantar sospechas. 


Brianna y Logan, eran almas gemelas. Por amor y por razones que ya os explicaré, ambos decidieron ser mortales y reencarnarse, fijando su reeencuentro en una vida concreta, cuando el mundo más necesitara su ayuda. Por eso, Helena se casó dos veces e Iván se quedó viudo.... Y se casaron. Sus respectivos hijos e hijas, sean Irinovich, Darcy o Petrosky, heredaron sus dones, pues ellos decidieron que, en el momento en el que se reencontraran, traspasarían dichos dones a su descendencia para así volver a otro plano cuando dejen este mundo.


Vosotros- Ariadne nos miró a todos menos a Jorge- Sois los receptores de los dones que poseían los herederos de las dos familias más poderosas. Sois, para que me entendáis, los príncipes, hijos de rey y reina. El rey, vuestro padre, transmitirá sus dones a sus hijos varones. La reina, vuestra madre, transmitirá sus dones a sus hijas. ¿No os parece mucha casualidad que Helena haya tenido cuatro hijas? 

- ¿Y qué pasa conmigo?- interrumpí.- Yo soy hija de los dos, igual que Alexia. Y la niña es hija de mi hermana y de mi hermano.
- La unión de los dos poderes salta una generación. Tú y Alexia, por muy hijas que seais de Iván, heredareis  los poderes femeninos. Natasha es el quinto elemento.
- ¿El quinto elemento?
- ¿Me dejas hablar?
- Vale, sigue..

Los poderes femeninos se basan en los cinco elementos. Las cuatro hijas de Helena o Brianna, dominan por este orden el elemento Tierra, Fuego, Aire y Agua. Los poderes masculinos provienen de los guerreros de luz. Al casarse Dimitri con Liz, la niña posee ambos dones, siendo el quinto elemento, es decir, el éter y siendo también guerrera de luz. ¿No os extraña que vuestra sobrina sea demasiado inteligente y madura para su edad? En fin, sé que esto cuesta aceptarlo pero os lo iré explicando poco a poco. Tassy y Petra han comenzando a aprender. La niña también. Y en cuanto a los chicos... Mijail es el único iniciado.

- ¿Y yo?- Preguntó Sergei enojado.
- Tú eres un poco más tocino y contigo tendré que echar horas.
- ¿Y cómo se ha iniciado Mijail?- Inquirí.

Ariadne dio chascó la lengua, como si ahuyentara a un perro. De pronto, apareció Mijail, sentado en uno de los sillones de Sergei, mostrando una amplia sonrisa. ¿Mijail era invisible? De no haberlo visto con nuestros propios ojos, seguramente habríamos llevado a la tal Ariadne al psiquiátrico de Colmenar... O peor aún, a casa de Juani, que vive en Colmenar.

Tassy iba a hacer una de sus preguntas sarcásticas pero Ariadne se le adelantó y, por lo que intuí, le leyó el pensamiento, cosa que a mi hermana no le sentó nada bien.

- La niña tiene que aprender a manejar sus poderes. De momento, sólo vuela. Pero como bien sabéis aparece cuando menos se la espera... Eso no es casualidad. Intuye que tenéis algún problema o que estáis de juerga.
- Zorprezaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa- Gritó Natasha.
- Os iré explicando uno a uno todo con más detalle pero antes he de confesaros algo y pediros perdón.
- Habla mujergreggggrggg, habla... - A Sergei le patinaba la erre porque mientras el hada contaba la historia, necesitó dos botellas de vodka para asumir lo que estaba oyendo.
- Bueno, quiero pediros perdón por haberos sacado tanto dinero. Ya os he dicho que emitiré facturas. Y en cuanto a la confesión... Soy hermana de Brianna y no soy un hada. De algún modo tenía que explicaros que soy inmortal. Eso quiere decir que soy vuestra tía energética y si sigo existiendo, si no me he ido es porque debo protegeros. De hecho, estoy harta de protegeros porque anda que no me dais disgustos. Y ya habéis comprobado que aparezco con la excusa de haber leído el futuro en los guisantes o en las burbujas de la coca cola.
- ¿Nos proteges?- Excamó Tassy abriendo los ojos de par en par.
- Si, hija, sí. ¿Por qué crees que tenéis tanta suerte? Siendo detectives, enfrentándoos a criminales, poniendo en riesgo vuestras vidas... ¿Quién creéis que os ayuda? ¿Los ángeles de la guarda? Bueno, ese es otro tema que hablaremos más adelante porque no me hablo con ellos, pedí una apuesta y... Vale, me tengo que ir.



1 comentarios:

Catalana y Madrileño dijo...

ohhh q bonito final!!! :)