jueves, 9 de agosto de 2012

Glamour en Marbella


Cada verano, todos los Petrosky nos distribuimos por distintos puntos del mapa durante dos semanas de julio, antes de coincidir durante un par de semanas de agosto en la casa que posee nuestro abuelo en Mallorca ya que le gusta reunirnos a todos durante unos días, como la familia real. Incluso hacemos un posado y todo.

Este verano, hasta el momento, está siendo bastante diferente. Sólo nuestros padres y nuestros abuelos han podido marcharse de vacaciones porque con esta crisis, los demás nos hemos tenido que quedar en la capital, sudando la gota gorda y trabajando. El único que se podría haber marchado es Sergei, pero como Tassy es muy independiente, no quería que su novio le pagase unas vacaciones en Costa Rica... En realidad, no sé si mi hermana es demasiado orgullosa o demasiado imbécil, porque yo habría dicho que sí, sin dudarlo. Eso sí, no le ha sentado nada bien que mi hermano se vaya con unos amigos a Canadá. ¡Encima de imbécil, celosa!

Apenas hemos podido ejercer como detectives en los últimos meses, a pesar de que nuestros clientes forman parte de la clase privilegiada. Por ello, Tassy ha tenido que volver a ejercer como psicóloga, Dimitri se hace cargo de la administración de los restaurantes y hoteles Petrosky, Liz es azafata de congresos, Alexia trabaja en un kiosko de chuches  y yo he tenido que hacerme cargo del Marketing de los restaurantes y hoteles de papá, bajo las órdenes del tirano de mi hermano (nunca trabajéis con la familia), porque el sector de la publicidad también sufre la crisis y la agencia en la que trabajaba cerró en febrero. Creo que Manuel, mi ex jefe, tiene una tómbola y va de feria en feria.

En fin, qué os puedo decir de la situación económica. Una no puede trabajar en lo que quiere, sino en lo que puede... Si es que se quiere trabajar, porque también hay que reconocer que la mentalidad laboral de los españoles es bastante sui generis. Menos mal que en eso todos somos muy rusos.

Afortunadamente, la suerte llega cuando menos te lo esperas.  El jueves 19 de julio, después de que se marchara su último paciente de la tarde, acudí a la consulta-agencia para invitar a mi hermana a cenar en el Friday's. Como aún hacía demasiado calor, mi hermana ordenó a Roberto que nos sirviera dos refrescos y nos pusimos a charlar bajo el aparato de aire acondicionado. Cuando estábamos debatiendo las medidas del gobierno y el corte de pelo de Angela Merkel, Roberto irrumpió en el despacho, dando saltitos y vueltas,  emocionado como una adolescente que recibe su primera carta de amor.

- Ay, ay, ay, no os lo vais a creeeeeeeer. Ay, que feliz estoyyyyyy por fiiiiiiiiiiiiiiin. Las velitas que le puse a San Antonio, San Judas Tadeo y San Pascual Bailón  han surtido efecto ayyyyyyyyyyyyy.

- ¿Podría dejar de decir ay y contarnos qué sucede?- Inquirió Tassy frunciendo el ceño.

- Pues que habéis recibido un nuevo caso.... Ay, ay, ay, no os lo vais a creer. Estoy emocionadísssísimaaaaaaaaaaa, ejem, quiero decir, muy emocionado. Prometedme que me llevaréis con vosotras ayyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyy.

- Roberto, pareces un cantaor de flamenco con tanto ayyyyy - agregué-. Dinos ya de qué se trata, que me estás poniendo nerviosa. ¡Y deja ya de dar saltitos!

- Ay- nuestro secretario agitaba las manos, como si le ardiesen-. Pues veréis, acaba de llamar la señora Cuca Lifting.  Está totalmente convencida de que su ex mejor amiga, Genevieve Botôx, muy francesa ella, le ha robado su collar de zafiros. Tenéis que vigilar a Genevieve, obtener las pruebas que la incriminan y, de paso, recuperar el collar.

- ¿Y cuánto...?

- Tres mil euros contantes y sonantes- Roberto interrumpió a mi hermana, pues sabe de sobra cuál es su primera pregunta cuando recibimos un caso-. Incluso os paga el billete de AVE a Málaga y allí os esperará su chófer para llevaros a Marbella. Ay, decidme que me llevaréis con vosotras, por favor. Tengo ganas de tomar el sol. Mi cuerpo serrano necesita dorarse.

- ¿No crees que eso es abusar de la tal Cuca?- Sugirió Tassy.

- Que vaaaaaaa. Ha dicho que podéis llevar a un acompañante, porque entiende que tenéis un ayudante...

- Vamos, que le has dicho claramente que sin ti no somos nada ¿no?

- Pues sí.

- Está bien. Me alegro de que tengamos un nuevo caso. A ver si comienza ya una buena racha. ¿Y cuándo debemos viajar a Marbella?

- Mañana, en el primer tren. Bueno reinas, os dejo que me voy a ir a comprar unos bañadores.

- Por favor, Roberto, procura que no sean esos turbos marca paquetes, que no vamos a Ibiza- añadí.


Contentas por haber recibido un nuevo caso que, además de brindarnos la oportunidad de trabajar en lo que realmente nos gusta nos aportaría una buena inyección económica y unos días de sol, tanto a mi hermana como a mi se nos abrió el apetito y nos mejoró el humor... cosa que no duró mucho, pues mientras yo devoraba una maxi hamburguesa y Tassy chupaba con fruición las costillas de cerdo Jack Daniels, recibimos la llamada de Liz, siempre tan inoportuna.

Las llamadas de Liz más allá de las nueve de la noche siempre son preocupantes por lo que Tassy puso el teléfono en altavoz, no sin antes pedir dos cócteles bien cargados para soportar lo que intuíamos...

- Hola chicaaaaaaaaaas ¿Qué tal estáis? ¿Y dónde estáis?

- Estamos cenando en Friday's y celebrando que nos han encargado un nuevo caso- Respondí.

- Ahhh ¡Cuánto me alegro! Bueno, me alegro y no me alegro, porque veréis, es que me han ofrecido asistir a un congreso de aguacates en Colombia y quiero que me acompañe Dimitri, porque le veo muy estresado. Nos marchamos mañana, igual que vosotras y....

- Y nos quiedes dejad a la niña, como siempde que tenemos algo impodtante. Hija, que inopodtuna edes...Pod una vez poddías pensad en los demás o enviad a la niña con su abuelo a Inglatedda a algún colegio, como hace la gente nodmal en vedano...- Qué gran verdad es esa de que los niños y los borrachos dicen la verdad.

- Petra... ¿Has bebido?

- Sólo un pad de Madgaditas y dos Daiquidis de fdesa.

- ¿Y cómo es que Tassy te ha dejado beber? Petra, que nunca bebes y por eso tienes muy mala reacción al alcohol y te patina la erre.

- Tassy no tiene pod qué dadme pedmiso- contesté, intentando superar el patinaje de la erre-. Además, ella también está bebiendo y su deacción al alcohol es peod que la mía. Y pod tu cuuuuuulpa, que lo sepas, lo que iba a sed una celebdación se ha chafado. Vamos que si hemos bebido un poquito más de la cuenta es pada sopodtad la idea de que, nuevamente, tengamos que desoooolved un caso cadgando con tu hija. ¿Veddad Tassy? ¿Tassy?

Dejé a Liz hablando sola porque mi hermana estaba subida en la barra, al estilo "Bar Coyote", mojando a todo quisqui con la manguerita del agua y bailando al son de la música. Lo que más me preocupó en aquel momento no fue el hecho de ver a mi correcta hermana haciendo de chica Coyote sino su baile, con rotación de cuello incluida... Al día siguiente tendría un serio problema de cervicales.

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Hechas un asco y cubriendo nuestros ojos irritados con gafas de sol de gran tamaño, como las folclóricas, Tassy, Natasha y yo tomamos el primer tren de la mañana con destino Málaga.

Sufrí mucho cuando tuve que darle a Roberto la mala noticia. Cuca había reservado tres billetes y, puesto que debíamos ocuparnos de la niña, él no podría venir. A cambio, le permití que se tomara el mes de vacaciones que le correspondía y convencí a mi hermana para que le diera la paga extraordinaria.

Tassy no tenía fuerzas para discutir y yo tampoco, de modo que ambas decidimos dormir un poco, no sin comportarnos como se comportan las madres modernas, es decir, dejando a nuestra hiperactiva e impertinente sobrina a su libre albedrío para que molestase a los demás y se olvidase de nosotras durante un rato.

A diferencia de mi hermana, que se sumió en profundo sueño tras tomarse un analgésico para aliviar el dolor cervical que pronostiqué, yo no pude pegar ojo. Me aislé escuchando música clásica , mirando el paisaje a través de la ventana y reflexionando, porque a mí me gusta mucho reflexionar en los viajes y soy muy filosófica.

Primero pensé en lo mal que está el sector agrario cuando vi sembrados. Después me acordé de la faena que le hicieron a la pobre Juani, despojándola de su ganadería con pretextos absurdos y pensé en lo mal que se está tratando la ganadería y posteriormente llegué a la conclusión de que nos estábamos quedando sin sector primario. Si a eso le sumamos un pobre sector industrial, con fábricas que cierran para emigrar a países donde la mano de obra es casi sinónimo de esclavitud... ¿Podríamos sobrevivir sólo con el sector servicios, especialmente el turismo? Poco nos falta para convertirnos en una república bananera, con todo el respeto a las bananas.

Como me gusta tanto fantasear, me imaginé siendo la primera presidenta del gobierno con Tassy como ministra de economía (con ella, seguro que alcanzaríamos el nivel suizo o el sueco o el finlandés). Me imaginé las medidas que tomaría pero como hay tantas cosas que enderezar, me agobié porque una economía saneada y una democracia como mandan los cánones, se sustentan en la mentalidad y la cultura del pueblo. ¿Cómo arreglar un país en el que reina la hipocresía, en el que ciudadano que cumple con sus obligaciones pasa penurias mientras los estafadores de todo tipo progresan, donde se concede más privilegios al que delinque que al que cumple las leyes, donde todos se quejan sin hacer nada por cambiar la situación, donde las ideologías se utilizan como excusa para manipular a las masas mientras los líderes tienen millones ocultos en alguna isla perdida? Por muy rusos que sean mis antepasados paternos, mi familia materna es española y yo me he sentido siempre muy española, no sólo cuando gana la Selección. Y gracias a los tres matrimonios de mi madre y a su manera de educarnos, somos muy abiertos de mente y muy objetivos, sobre todo Alexia y yo, que somos nieta de un bolchevique y un marqués ¡Imaginad qué contraste!

Cuando más iba profundizando en mis reflexiones, al comparar Armani con Valentino, Natasha me sacó de mi mundo interior. La niña había estado con sus amigas del club de fans y acababa de enterarse de que su ídolo actuaría al día siguiente en Marbella.

- Tía Petraaaaa llévame al concierto de Bizbal porfa, porfa, porfa, porfa, porfa, porfa, porfa......

- ¡Natasha, tranquilízate, que me estás dejando sorda! No podemos ir a ningún concierto, tenemos que trabajar y como este caso no entraña peligro alguno porque se trata de un robo entre pijas, vendrás con nosotras a todas partes.

- Petra, mona, reflexiona- intervino Tassy, que se había despertado con los gritos de la niña- Si la dejamos en el concierto, sus amigas la cuidarán y nosotras podremos trabajar. Vamos, que claramente se la endosamos a las otras chicas.

- En eso tienes razón reina- concedí-. Pero no tiene entrada y con lo que vende ese chico dudo mucho que quede alguna libre porque...

- Ya he comprado mi entrada por Internet- interrumpió la niña-.  Un zeñor muy zimpático de otro vagón me ha dejado utilizar zu ordenador, he venido y no querido moleztarte, te he cogido la cartera y he utilizado tu Viza. Tenemoz que ir al Corte Ingléz a recoger la entrada, me he comprado una Zuper Vip.  Ah y zi vamoz al Corte Ingléz tenemoz que recoger un veztido roza, un bolzo para meter cozaz, colonia, unaz tenacillaz para marcar miz buclez, una diadema muy bonita, una cámara para hacer fotoz y unoz zapatoz porque con la entrada tengo cóctel.

Me quedé muda y paralizada mientras mi querida hermana se carcajeaba.La palabra "cóctel" abultaba más que la niña y me recordaba la cogorza de la noche anterior.

- Va a zer mi primer cóctel, Petra, no te enfadez. Bueno, en realidad ez un meet and greet, vamoz, una coca cola y unoz panchitoz mientraz noz hacemoz fotoz con él.

- Ay Petra, ¿cuántas veces te he dicho que no descuides tu bolso cuando está la niña cerca? ¿Por qué crees que llevo hoy mi bolso maletín con clave? A ver, Natasha, ¿cuánto dinero has gastado?

- Mmmm no zé, creo que dozcientoz cincuenta euroz máz IVA. O a lo mejor no llevaba IVA pero algún dinero de máz zí, a lo mejor por la rezerva, no zé.

- ¿DOSCIENTOS CINCUENTA...? YO, YO TE VOY A....

- Tranquila, Petra, cálmate- Tassy tuvo que agarrarme-. Ya se lo reclamaremos a los padres de la niña. Por supuesto, incluiremos los gastos de la ropa, taxis y los gastos por estrés. Déjala vivir una ilusión, ya te repondrán el dinero. Lógicamente, cuando vayamos a recoger la entrada, compraremos la ropa más baratilla, que hay rebajas.

- Por la ropa no oz preocupéiz- intervino de nuevo la niña. Ya oz he dicho que tengo que recoger laz cozaz, no ir a comprarlaz pero como no me escucháiz puez no oz habéiz enterado pazguataz. Loz he rezervado también por Internet, con tu tarjeta, Tazzy. Ah, por cierto, la clave del maletín ez 642002 o zea el día de tu cumpleañoz cuando cumplizte dieiocho años y Zergei y tú oz liazteiz. A ver zi cambiaz la clave porque erez tonta.

Esta vez fui yo quien tuve que contener a Tassy.... no sin antes carcajearme con más fuerza que ella, porque la niña había comprado ropa y complementos de marca, que por muy rebajados que estuviesen daban para tres entradas con sus tres cócteles correspondientes.



Continuará.....








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